Evaluaremos la viabilidad de nuestro proyecto desde tres perspectivas distintas: la financiera, la logística y la geográfica.

 

La financiera: dado que nuestro proyecto corre con el único gasto imprescindible de la plataforma que pone a disposición de los usuarios de forma gratuita, la estimación es que el coste no superaría los 300 euros anuales en cuanto a los mantenimientos mínimos de la misma. Contando con los costes de programación, que habiendo sido ya prototipada, estimamos bajos, se esperaría cierta contribución ciudadana mediante campañas de crowdfunding. El verdadero reto será la expansión y crecimiento del proyecto que se intentará que, en medida de lo posible, no conlleve gastos económicos.

La logística: No hay que perder de vista que el elemento principal del proyecto es la plataforma en la que se conectan voluntarios con demandantes de ayuda. Si bien una vez que la plataforma haya ganado tracción, sea conocida y participar en ella sea atractivo para ambos (demandantes y oferentes), no se requerirá de mucho esfuerzo mas la mera supervisión de la misma, no es fácil llegar hasta este punto. Un proyecto que requiere del esfuerzo y voluntad de tanta gente para sobrevivir está condenado al fracaso si no se dan realmente buenos motivos para que la gente participe de él. Por eso, lo fundamental sería involucrar a distintas instituciones: educativas y gubernamentales esencialmente, para que muestren su respaldo y presten su apoyo en medida de los recursos, a los que nosotros no tenemos acceso, que disponen.

La geográfica: Por supuesto, nuestra visión contempla un escenario nacional en el que los jóvenes de toda España se suban al autobús el viernes por la tarde para ayudar en un pueblo a 50km de su ciudad. Algunos soñamos incluso con una visión más ambiciosa, megalomana si cabe, en la que Europa, el mundo entero, emplee nuestra plataforma. Pero dichos escenarios son imposibles sin un despliegue masivo de propaganda y campañas. No es solo dar a conocer nuestra plataforma, sino cambiar la actitud de los jóvenes en cuanto a esta cuestión y su voluntad de actuar. Por eso, hemos considerado que la mejor opción sería despegar con nuestro proyecto en una provincia concreta hasta conseguir el éxito en ella exportable gradualmente a más lugares del territorio nacional. Conseguir el favor de ayuntamientos y universidades en un lugar concreto parece más coherente para comenzar que no esperar el éxito con un inmediato lanzamiento global. Por ello, hemos decidido que nuestro primer objetivo será transformar el medio rural soriano, uno de los más afectados de España, aunque idóneamente conectado con grandes urbes llenas de jóvenes a quienes empezar a movilizar.